16 feb 2011

Venezia

Tremp 6:00 horas, empieza el viaje.
Isona 6:20 horas, coche escacharrao, se interrumpe el viaje. Mecagüen.


Vamos bien de tiempo. Sin problema. Nos subimos al avión con estos caretos...


... y llegamos a Venezia...



Venezia es un lugar muy especial, sorprende a cada paso. Es y no es lo que uno se imagina. No es de una belleza extraordinaria, pero sí la ciudad más peculiar del mundo. No es que no haya coches, es que no hay ni bicicletas. Nada que tenga ruedas tiene sentido en Venezia, todo, repito, todo, se hace en barco.

Hay muchas cosas que definen Venezia, las que todo el mundo sabe, como los canales y las góndolas...


...los gondoleros...



...los puentes, como en este cruce de canales...


... o il Ponte de Rialto...


... la Plaza San Marco...


...alguna basílica...



Y otras muchas que hay que patear para descubrirlas, como sus cientos de calles extremadamente estrechas...


...sus tiendas...







 

... las fábricas de vidrio en la isla de Murano...


... la inexplicable y desmedida confianza que muestran los pajarracos del lugar...




... la Blasa pidiendo limosna...


... las terracitas al sol...



... las grúas...


... el mercado de pescado...


... el café Florian, il piu antico dei mondo...



... el desastroso mantenimiento de casi todos los edificios...



... los angostos soportales...


... o las italianas que caminan a toda prisa enganchadas al móvil de una forma obsesiva.



Lo que está claro es que Venezia no se puede ver en un día, y para ello no hay mejor vehículo que éste:


... porque sin perderse es imposible llegar a todos los rincones. Y cuando digo perderse digo perderse. Literalmente. A razón de una vez por día. Suerte que tarde o temprano llegas al Canal Grande o al Adriático. Venezia es la definición perfecta de la palabra “laberinto”.

Cada viaje tiene su toque especial, y hay cosas que hay que hacer casi por obligación. De la misma forma que no puedes ir a Roma sin ver el Coliseo, no te puedes ir de Venezia sin montar en góndola:



O sin echarte una foto con un canal de fondo:


O sin saborear su gastronomía, que podría ser mejor pero está bastante bien:



Pero como comer en restaurantes sale muy caro, al menos por las noches hay que cenar en la habitación, eso sí, sin privarse de nada:

(fíjate bien, no es una mesa)

O sin fotografiar todas las góndolas que puedas...


Tampoco te puedes ir de Venezia sin comprarte unas gafas de sol Ferrari y hacerte una foto al lado de un Formula 1, no hay nada más típico.


Ni sin comprarte algo en una de sus cientos de joyerías, aunque sea un anillo de oro y diamantes.

(es el del medio)

Y otra cosa que está muy bien, a los camareros no hace falta pedirles que te hagan una foto, se ofrecen ellos de muy buena gana:


Es que los italianos son una gente estupenda, y su bella Italia también.

Pues nada más, os dejo con una bonita foto desde Il Ponte de L’Accademia y unos vídeos que muestran el tráfico de barcos en los canales.






14 feb 2011

¡Bravo por los egipcios!



Pacíficamente, pero con pasión y perseverancia habéis conseguido destronar a Mubarak. Así se cambia el mundo, sí señor, con dos cojones.
Pero no os confiéis, que el camino a partir de ahora, aunque esperanzador, sigue siendo muy difícil.


Un diez por Egipto.

17 ene 2011

Dakar 2011, homenaje a los nuestros.

Marc Coma, ganador en motos. Ya lleva tres.


Carlos Sainz, tercero en coches. Lástima ese error, la victoria era suya.


Pep Vila, quinto en camiones y vacilándole cada día a los Kamaz.

 

Laia Sanz, primera titi en motos en su primera participación.


Y Jordi Juvanteny, primero en tres ejes con una camión hecho en casa. Sin discusión.


Un aplauso para todos, mi más sincera enhorabuena, sois unos valientes.

11 ene 2011

“2012” – Whitley Strieber (2007)


El fin del mundo de acerca: comienza la cuenta atrás...


Alucinante, estupendísimo, me lo he pasado bomba leyendo este libro. Es de los que enganchan sin remedio desde la primera página hasta la última. Empieza cañero, tanto que a las pocas páginas ya se ha cargado la pirámide más grande de Egipto. Después se tranquiliza un poco, y a medida que te vas adentrando en la historia (o en las historias) la cosa se va poniendo cada vez más interesante, emocionante y fantasiosa. Sobretodo fantasiosa, el autor se suelta bastante en este aspecto, y en ocasiones se deja ir del todo, vamos, quiero decir que es una ida de pelota de dimensiones apocalípticas.

No desaprovecha las ocasiones de inyectar mensajes ecologistas, ni de mostrarnos la belleza del ser humano, comparándolo con la crueldad infinita que muestran en cada línea unos personajillos de los que no te cuento nada para que la sorpresa sea completa.

Hay escenas de gran belleza visual y emocional, de luces fantásticas y maravillosos colores, de hecho, con frecuencia, compara las imágenes con emociones y describe los sentimientos por su color, la intensidad de su luz, sus movimientos, su forma, su tamaño...

Pero también hay escenas horribles no aptas para plasmar en una película que sería clasificada X sin duda alguna, y no por la violencia en sí, si no por la impunidad para describir detalles.

Pero todo esto ayuda, el ir pasando de la belleza más profunda al horror más inimaginable ambientados con el lenguaje pomposo y a veces exagerado del autor nos encontramos con una novela inevitablemente épica, tanto por el contenido como por la forma.

En definitiva, esto es ciencia-ficción fantástica con mucha acción. Si tienes ganas de leer algo entretenido sin complicarte mucho la vida “2012” es la novela ideal, segurísimo que no te defraudará.

Y te la fundirás en pocos días.