15 may. 2011

En moto p’Andorra. Como cerdos en el barro.

Vistas desde la carretera de Bóixols

Los cerdos: Mi colega y yo (lo de cerdos es un decir, los dos somos muy limpios y ordenados).
El barro: Tremp/ Bóixols/ Andorra (compras, bocata)/ Sort/ La Pobla de Segur. 200 km. aprox.
Lo mejor del barro: Isona/ Coll de Nargó, 40 km.
Coches que nos hemos cruzado en esos 40 km: 3.

Mi colega se ha comprado una peazo moto que te cagas. Por cada caballo que tiene la mía la suya tiene nueve. Cuando él pone la segunda yo pongo la quinta y última marcha. Hay una diferencia clara, la suya es una moto y la mía es una motillo. Pero las dos sirven pa disfrutar como cerdos en el barro.

Cada vez que vuelvo a pasar por una carretera después de unos meses noto un cambio espectacular. Sin forzar y sin probar locuras el pilotaje va mejorando de forma increíble y cada vez disfruto más y más. La carretera de Bóixols es un poco agarrotada, tiene muchas curvas ciegas y es bastante estrecha, pero te lo pasas bomba. En la subida puedes hacer casi todas las curvas sin frenar, sólo soltando gas y bajando marchas; los peraltes, bastante pronunciados en algunas curvas, te ayudan a llevar un ritmo ligerete y te dan la sensación de tumbarte mucho más, es una sensación muy potente; y las constantes curvas y contracurvas te obligan a cambiar de un lado a otro de la vertical con sutiles movimientos de cadera cada vez más sueltos y ágiles. Tal cual como Elvis Presley. Y en las bajadas, como ya le voy perdiendo el miedo a frenar un poco fuerte, disfrutas muchísimo entrando en las curvas ciegas por el exterior y cortándolas cuando tienes visibilidad. Pero todo sin hacer el animal, porque los guardarraíles parecen lobos con la boca abierta y los dientes afilados.

Además el paisaje es alucinante, es un macizo montañoso con mucho bosque y casi salvaje con muchísimos puntos que son auténticos miradores.

Genial tramo que hay que evitar en temporada de setas, los boletaires lo invaden y como van mirando a todos lados menos a la carretera son totalmente imprevisibles.

2 comentarios:

  1. Ya empieza el tiempo de disfrutar con la moto; es verdad lo que dices de los busca-setas: cuando menos te lo esperas se tiran a una cuneta como si las setas fueran a salir corriendo.

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  2. Buen rollo el de la moto, aún no hace dos años que la tengo y estoy disfrutando mucho más de lo que podía imaginar, aunque sea pequeña. Pero claro, el cuerpo ya me pide más, a ver si llegan las vacas gordas...

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